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La Magia: Filtros de amor y afrodisíacos (II)

 

Encantamiento, Hechizo y Filtro de amor

Todo lo que podía favorecer el encantamiento, la embriaguez, la magia del amor, fue muy apreciado  por nuestros antepasados. Chamanes, brujos, magos, conocedores de los elementos y de las plantas, descubrieron nuevas virtudes en hojas, tallos y raíces al aplicarlas como remedios para aliviar o curar el cuerpo y el alma. El ritmo de las palabras, el sonido de la voz, el baile y el canto también podían producir un encantamiento, un hechizo. En Francia, el "encanto" tiene su equivalente en el término charme, cuyo origen remite al latín carduus, cardo, planta de raíz famosa por sus virtudes afrodisíacas: estimula la virilidad de los hombres. Las mujeres utilizaban su espiga para "cardar" la lana, para peinarla y desenredarla rítmicamente, al tiempo que secaban la flor de la planta, que llevaban como amuleto, a fin de atraer los favores de los hombres. También se podría relacionar esta palabra con las raíces de los términos "cardíaco" y "corazón". Y las raíces de "corazón" aún están presentes en voces como "cordial" (nombre que reciben ciertos brebajes reconfortantes), "discordia" y "coraje".
Los hechizos o los filtros de amor sólo podían ser preparados por los iniciados en los misterios de la naturaleza. El período escogido para recoger la planta, la raíz, la flor o la hoja, y el momento privilegiado para preparar la cocción tenían una gran importancia. El viernes, día de Venus, era el día preferido para hacer tales componendas. Era así mismo recomendable esperar a que la Luna estuviera en los signos de Tauro y Escorpio, sobre todo en sus primeros y últimos decanatos, pero también en su décima Casa, situadaentre el vigésimo quinto grado de Cáncer y el octavogrado de Leo, que favorece las conquistas amorosas. También se tomaban en consideración las conjunciones de Mercurio y de Venus, que se producen una vez al año, durante quince días aproximadamente, y las de Venus y Marte, que tienen lugar cada dos años, y cuya duración es variable según sus ciclos zodiacales.

Pequeño diccionario de los afrodisíacos

ANGÉLICA: La raíz, el tallo y la semilla estimulan los ardores amorosos y combaten la frialdad en las mujeres.
APIO: Su hoja tiene fuertes virtudes afrodisíacas, fue un símbolo de potencia viril en Grecia y en Roma. Claudio Galeno, gran médico romano del siglo II de nuestra era, recomendaba su empleo:"Si la mujer supiera lo que el apio hace al hombre, iría a buscarlo incluso a Roma".
CANELA: En Roma, los templos de Venus estaban cubiertos con hojas de canela. Los hebreos utilizaban la canela como ungüento o aceite de masaje. En Oriente, su perfume era muy apreciado. Se le atribuía un poder narcótico y afrodisíaco. En China, la canela era el perfume y el alimento de los dioses. En fitoterapia, se la considera como un fortificante natural. Alejandro Dumas ofrece su receta de agua de canela: "Para obtener un litro de agua de frutas, mezclad 15 gramos de canela triturada, 8 gramos de palo de regaliz, el zumo de medio limón y 12 centilitros de agua. Dejad macerar durante una semana. Filtrar. Añadir un jarabe preparado con 250 gramos de azúcar de caña y medio litro de agua, y dejad reposar el agua de canela en la oscuridad durante tres meses". Finalmente, ¿quién no ha escuchado a maría Dolores Pradera cantando La flor de la canela?
CLAVO: Importado de las Indias, sus propiedades tónicas y afrodisíacas fueron elogiadas por los médicos del Renacimiento: "Si se beben con leche cuatro onzas de esta planta -recomendaba uno de los médicos-, se fortalece la potencia del hombre para hacerle morar con mujer".
GINSENG: La hierba divina o de la inmortalidad de los chinos, cuyas raíces favorecen el tono cardíaco, la longevidad y la potencia sexual. Es, sin duda, el afrodisíaco más eficaz.
HINOJO: Según Plinio el Viejo(sigloI de nuestra era) "las hojas de hinojo poseen grandes virtudes afrodisíacas. El hinojo, tomado de una manera u otra, activa la secreción del esperma y es excelente para todas las afecciones de los órganos sexuales; se puede usar la raíz cocida en vino o en cataplasmas, o bien emplear la planta picada en aceite".
JENGIBRE: En Egipto, en Grecia, en la India y en China, se empleaba en los rituales de amor. Sus raíces contienen virtudes afrodisíacas potentes. Nostradamus aconsejaba la mermelada de jengibre "para que los hombres puedan cumplir el deber de la naturaleza".


La Magia: Filtros de amor y afrodisíacos

Hechizos, encantamientos, estimulantes del deseo y las pasiones, los filtros de amor y los afrodisíacos eran muy apreciados por nuestros antepasados, que creían en sus virtudes.

La Tierra es un jardín. En ese jardín hay un árbol mágico que, desde las  raíces hasta las nervaduras de sus hojas, ofrece frutos sutiles y raros, y cuya ingestión produce efectos secundarios que pueden despertar o excitar los sentidos del hombre y de la mujer.

Al principio, todo el mundo podía probar y saborear las frutas de este árbol sin temor al pecado, a la falta, al arrepentimiento, de donde procede el sentimiento de culpa tan propio de la cultura judeocristiana. Pero este sentimiento, que era un principio religioso o una reflexión metafísica, se transformó en un complejo perverso. El hombre está hecho de tal modo que, si no sacraliza o ritualiza sus actos, tales actos y su vida misma carecen de sentido alguno ante sus propios ojos.

EL AMOR CARNAL Y EL AMOR ESPIRITUAL

Por razones más políticas, sociales y económicas que espirituales, se explotó durante largo tiempo la noción del pecado, con el fin de regular las relaciones carnales entre hombres y mujeres. Pero lamás bella, la más noble, la más eficaz, de todas las normas imaginadas para retener a hombres y mujeres en un cuadro social de límites bien definidos fue sin lugar a dudas la del amor. Pues el amor es una vía del espíritu que sublima y trasciende los movimientos irreprimibles e irresistibles del cuerpo: los impulsos, los deseos ciegos que pueden dar la impresión de que alguien está sometido a una fuerza súbita, mágica, que no controla. Si esta fuerza proviene de la Tierra es obviamente peligrosa, puesto que la Tierra recupera todo lo que da. Pero si proviene  del espíritu o del corazón, entonces es un encantamiento, una gracia de los dioses. Pues si el deseo es más fuerteque uno mismo, el amor puede serlo aún más. El principio masculino -simbolizado por los mitos de Urano, el Cielo y Ares-Marte, el dios de la guerra- se opone al principio femenino -simbolizado por Gea, la Tierra, y Afrodita-Venus, la diosa del amor.
Pero en lo absoluto, cuando estos dos principios se juntan, cuando se fusionan, cuando se funden en uno, no son Cielo-Tierra  (Urano-Gea) ni Marte-Venus (Ares-Afrodita), sino "hermafroditas" (Hermes-Afrodita), es decir , Hermes-Mercurio (el espíritu, la inteligencia) junto con Afrodita-Venus (la emoción, el sentimiento). He aquí la razón por la cual el atraerse de un cuerpo por otro se transforma en la atracción del espíritu por el sentimiento o la emoción. De este modo, amor, emoción y movimiento tienen una etimología y un sentido original comunes. El amor es la atracción que los elementos del cielo y de la Tierra ejercen los unos sobre los otros, que rige el universo. El amor es un encantamiento, un misterio digno de los dioses, y todo lo que puede conducirnos a él es, a la fuerza, benéfico, y merece ser vivido más que nada.